Cocinamospara recordar.
Somos una familia palentina a la que le gusta cocinar, probar y sentarse a la mesa. Este recetario es nuestra manera de compartirlo contigo.
Descubre la historia↓



Todo empezó con una receta apuntada la noche anterior.
Cuando Esther empezó a trabajar, Rafael tuvo que preparar alguna comida. Su primer reto fue un arroz blanco. Anotaba cantidades, tiempos y cada paso con la precisión de quien todavía no entiende cuánto es exactamente «una pizca».
De aquellas notas nació un archivo de sabores: recetas transmitidas, afinadas en familia y puestas a prueba alrededor de la misma mesa. El Coscorito guarda esa historia para que siga cocinándose.
“La experiencia es un grado. El esfuerzo diario, el ingrediente secreto.
Conoce a la familia
Cada receta tiene muchas manos detrás.

Rafael
Un chef hecho y derecho.Empezó por necesidad, con un arroz blanco y una receta apuntada con mimo la noche anterior. Lo que entonces eran dilemas con «una pizca» o «sal al gusto», hoy es intuición, disfrute y auténticas delicatessen.
Tesón, curiosidad y mucho cariño en cada plato.
Esther
Gran cocinera y mejor madre.Una biblioteca de recetas que durante años vivió en su cabeza. Con paciencia, experiencia y esfuerzo diario convirtió la cocina familiar en un legado que hoy podemos compartir.
Hay gestos —como estirar orejuelas— que ninguna receta consigue explicar.
Laura
Porque ser palentina no obliga a que te guste la menestra.Siempre lo ha probado todo, aunque no todo haya pasado el corte. Su criterio exigente ayudó a afinar este recetario y hoy también se involucra en la cocina con mucho acierto.
El paladar más difícil también hace mejores recetas.
Raúl
Pelador, aprendiz y mejor comedor.De pequeño seguía a Arguiñano con cazuelas de plástico, plastilina y canicas. Después encontró en Esther a la mejor profesora y en el recetario del Chef una brújula para conquistar paladares.
Cocinar también es aprender a valerse por uno mismo.
Jerry
Una auténtica fiera con apetito infinito.Nunca falta a la llamada a comer. Ayuda con los recortes del jamón, vigila cualquier accidente en el suelo y, cuando llega el café, siempre encuentra tiempo para una siesta.
El último en llegar; el primero en entrar hasta la cocina de nuestros corazones.No perseguimos la perfección.
Perseguimos ese “sabe como en casa”.
Ahora te toca cocinar a ti.
Entra en el recetario, elige un plato y hazlo parte de tu historia.